Revisando mis muñecos, he observado una no premeditada tendencia a vestirlos de superhéroes. ¿Es mi subconsciente o son ellos que me lo piden?
Revisando los muñecos que tengo digitalizados, es posible que todo empezara allá por 2000, un día en el que estaba viendo una película con mi amigo Panchbert….

En esta ocasión, la aparición fue del alter-ego de Fernangombert (la versión -bert de un magnífico actor que, como muchas veces pasa en un país de envidiosos, pasará a la historia por mandar a alguien a la mierda…) .
Semejante susto pasaría factura un poco después…

Dos años más tarde, también yo tendría que dar explicaciones…

Y resultó que también mis amigos tenían super poderes:
Y recientemente, Lula y Umpa…
Y bueno… algunos más….
Como dije en el anterior post, ahora toca el making-of.
Lo primero que hay que hacer es un boceto a lápiz en algún sitio. A ser posible evitaremos servilletas (y más aún si son de tela), aunque no se descartan. En este caso, el boceto está hecho en una libreta (evitaremos en lo posible las libretas de cuadros, aunque no se descartan).

Una vez dibujado, se fotografía o escanea y con algún programa de dibujo vectorial (como Inkscape, el gran amigo de la familia), trazamos curvas sobre él (por higiene, en una capa distinta). Yo procuro partir de líneas rectas y evitar puntos de anclaje innecesarios.

El siguiente paso es ir adaptando la curvatura de las líneas, agrupando varias en objetos (para poder desplazarlos sin problemas) y cambiando su grosor para dar forma al dibujo vectorial. Algo así:

Después toca el turno al color. Yo suelo trabajar con 3 capas: La capa del dibujo escaneado, una segunda capa para los colores y una tercera para las líneas. Así, separamos líneas de color (al estilo de los viejos acetatos) y es más fácil hacer modificaciones.
En este caso empecé con una prueba de color pensando en el traje gris de Batman…. No me convenció.

Despúes de muchas pruebas de color, sombreados y la adición de algunas líneas a “ratón alzado” (con la tableta digitalizadora), llegamos al dibujo final:

Y una vez hecho el dibujo, aparece la pregunta… ¿Y tanto para un dibujo? Habrá que reutilizarlo…. Y entonces aparece el auto-merchandising: Se compra papel para transfers (sobre fondo oscuro) y a trabajar.
Materiales:
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Impresora medio decente (esto está hecho con una HP Deskjet 950C de hace 8 años. Lo que es bueno, es bueno…
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Papel para transferencias en textil. He usado uno de DataBecker (12€, 5 folios) que no está mal, aunque no es muy flexible y con el uso se va rajando.
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Tijeras u otro elemento cortante.
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El teclado y la alfombrilla de la foto son opcionales.

El proceso más laborioso tal vez sea recortar el transfer. En este caso cometí el error de dejar curvas demasiado cerradas y algunas aristas difíciles de recortar, aunque al final, se recortó:

Como nos han enseñado en bricomanía, presentamos el transfer a la camiseta…

… planchamos y listo: Una camiseta con nuestros propios personajes.

Ah, al planchar no es necesario que la camiseta cambie de color

Hace un tiempo me dieron un Pingüino de Guadalinex. “Qué bien, para mi niña cuando sea un poco más grande…”.
Lo tenía en mi mesa, vigilando al Windows XP, y Lula lo solía coger y chuperretear sin mayor complicación… hasta que le salieron las paletas….
Una más de sus aventuras que le cuenta, a su manera, a su prima Umpa.
P.D. En breve el making-of. Ahora me voy a afeitar.
P.D.2. Gracias a Paco por su asesoramiento Batmaníaco.