Hace un tiempo me dieron un Pingüino de Guadalinex. “Qué bien, para mi niña cuando sea un poco más grande…”.
Lo tenía en mi mesa, vigilando al Windows XP, y Lula lo solía coger y chuperretear sin mayor complicación… hasta que le salieron las paletas….
Una más de sus aventuras que le cuenta, a su manera, a su prima Umpa.
P.D. En breve el making-off. Ahora me voy a afeitar.
P.D.2. Gracias a Paco por su asesoramiento Batmaníaco.

